Qué ver en la Ribagorza: 14 planes desde el sur de la comarca
La Ribagorza casi siempre se cuenta desde arriba. Benasque, el Aneto, Cerler, las cumbres del Posets-Maladeta. Es una comarca enorme —la segunda más extensa de Huesca, treinta y cuatro municipios— y ese relato, que no es falso, deja fuera la mitad.
La mitad de abajo. La del río Noguera Ribagorzana, la de los pueblos de piedra colgados de la carretera, la de los yacimientos de dinosaurios y la del Congost de Mont-rebei, que está aquí aunque casi siempre se cuente como si fuera catalán.
Vivimos en Arén, en esa mitad. Y esta guía está escrita desde aquí: por distancias reales, con las carreteras que usamos, y diciendo lo que funciona y lo que no.
Dónde está la Ribagorza y cómo se recorre
La comarca ocupa el extremo nororiental de Huesca. Limita con Francia al norte y con Lleida al este. La atraviesan tres ríos que en la práctica funcionan como tres viajes distintos: el Ésera, que baja de Benasque; el Isábena, el más tranquilo, con Roda; y el Noguera Ribagorzana, que hace de frontera con Cataluña y termina metiéndose en el Congost de Mont-rebei.
Dos cosas que conviene saber antes de venir:
Hace falta coche. No hay transporte público que sirva para hacer turismo aquí. Es así.
No se recorre entera en un viaje. De Arén a Benasque hay hora y media de curvas. Elegir un valle y hacerlo bien es mejor plan que intentarlo todo y pasar el viaje conduciendo. Si vas a ver Mont-rebei, duerme en el sur. Si vas a subir al Aneto, duerme arriba.
La carretera del sur es la N-230, que sube desde Lleida hasta el Valle de Arán pegada al río. Está bien asfaltada y es rápida. Eso importa más de lo que parece, y volveremos a ello enseguida.
1. El Congost de Mont-rebei
Es el sitio más impresionante de la comarca y uno de los más impresionantes del Prepirineo entero: un desfiladero que el río ha cortado en la roca dejando paredes de casi 500 metros, con un sendero excavado a media altura por el que se camina con el vacío justo debajo.
Se puede recorrer de tres maneras: a pie por el sendero colgado, en kayak desde el embalse de Canelles, o combinando el desfiladero con las pasarelas de Montfalcó, esas escaleras metálicas atornilladas a la pared que salen en todas las fotos.
Dos avisos que ahorran disgustos:
- El aparcamiento se reserva. En temporada alta se llena, y llegar sin reserva significa dar media vuelta.
- No es la misma excursión desde los dos lados. Y aquí está el detalle que casi ninguna guía cuenta.
La ruta aragonesa y la catalana no se parecen
Para llegar a Montfalcó desde el lado catalán hay que hacer unos 15 kilómetros de pista forestal sin asfaltar. Con turismo se puede, despacio, pero es una hora larga de traqueteo y polvo, y en días de lluvia se complica.
Desde el lado aragonés se llega por la N-230, asfaltada de principio a fin. Desde Arén son 22 kilómetros y unos 25 minutos de coche.
Si vienes desde Barcelona o Lleida, el mapa te va a sugerir la ruta catalana. Merece la pena mirar la otra.
2. Los dinosaurios de Arén
Hace 65 millones de años esto era costa, y por esa costa pasaron los últimos dinosaurios de Europa. Arén es uno de los pocos sitios del continente donde se documenta ese final.
En el pueblo hay tres cosas que ver, y se hacen en media mañana: el yacimiento de icnitas, con huellas fosilizadas visibles en la roca; el Museo de Dinosaurios, donde está el Arenysaurus ardevoli, un hadrosaurio descrito aquí y que no existe en ningún otro lugar del mundo; y el centro de interpretación.
Con niños funciona muy bien. Con adultos también, aunque no lo confiesen.
Es necesario reservar previamente para visitar el museo.
3. Roda de Isábena
Un pueblo de menos de cuarenta habitantes con una catedral dentro. La catedral de San Vicente es la más pequeña de España y fue sede episcopal en el siglo XI, cuando Roda mandaba sobre medio Pirineo.
Se visita con guía, en pases con horario. El claustro, con los muros cubiertos de inscripciones medievales, es lo mejor del conjunto.
Está a unos 50 minutos de Arén.
4. Graus
La capital administrativa de la comarca, y el pueblo con más vida del sur. Su plaza Mayor porticada, con las fachadas pintadas, es una de las más bonitas de Aragón. Encima, la basílica de la Virgen de la Peña, con vistas sobre el Ésera.
Es también el sitio donde reponer: mercado, tiendas, panaderías y la longaniza, que aquí es asunto serio.
5. Puente de Montañana y los pueblos del Noguera
Puente de Montañana es un pueblo medieval de piedra con puentes románicos sobre el río, prácticamente intacto y prácticamente vacío. Está a 20 minutos de Arén y casi nunca hay nadie.
En el mismo eje quedan Sopeira, con el monasterio de Santa María de Alaón —románico lombardo del siglo XI, junto al río—, y el propio Arén, con su castillo en lo alto y las calles en cuesta.
6. El castillo de Benabarre
Benabarre fue capital del condado de Ribagorza, y su castillo, en lo alto del pueblo, se ha ido excavando y restaurando durante años. Desde arriba se ve media comarca. Buena parada si vienes o vuelves por el sur.
7. El cielo del Montsec
A menos de una hora, cruzando a la provincia de Lleida, está el Parque Astronómico del Montsec, en una de las zonas con menos contaminación lumínica de Europa: tiene certificación Starlight.
Hay sesiones de observación con telescopio y un planetario esférico. Pero lo cierto es que aquí no hace falta ir a ningún sitio para ver estrellas: basta con salir de casa y apagar la luz de fuera.
8. Los embalses: Canelles y Escales
El embalse de Canelles es el que alimenta el Congost, y su color turquesa contra la roca blanca es una de las postales de la zona. El de Escales, más arriba y más estrecho, se ve desde la propia N-230 según se sube.
En Canelles se alquilan kayaks y paddle surf, y es la manera de entrar en el desfiladero por abajo, sin desnivel y con niños.
9. Rutas a pie que no salen en las guías
Desde Arén salen varios senderos que casi nadie camina:
- Yacimiento Blasi, corta y con interés paleontológico
- Dólmenes de Cornudella de Baliera, megalitos en un altiplano
- Circular Arén – Iscles – Tozal dels Moros, media jornada
- Ermita de San Salvador y pico Teixet, la más exigente, con vistas de 360º
- Castarne de les Olles, corta y sombreada
Ninguna necesita guía. Todas están en Wikiloc con track.
10. La Ribagorza en invierno
De diciembre a marzo cambia la comarca entera. Mont-rebei se queda tranquilo —es cuando mejor se camina, sin calor y sin colas— y la actividad se va arriba.
Boí Taüll está a poco más de una hora, y Cerler algo más. Y de camino a Boí quedan las iglesias románicas de la Vall de Boí, Patrimonio de la Humanidad, que en invierno, con nieve y sin nadie, son otra cosa.
11. Dónde comer
En Arén y alrededores hay más de lo que uno espera de un pueblo de esta talla: cocina de montaña, alguna carta contemporánea y sitio para llevarse la cena a casa.
Lo importante no es la lista, sino esto: fuera de temporada muchos cierran entre semana, y en agosto hay que reservar. Si te alojas con nosotros te decimos qué está abierto la semana que vienes, que es un dato que ninguna guía puede darte.
12. Y la Ribagorza de arriba, si tienes más días
No queremos vender la mitad sur fingiendo que la otra no existe. Si te quedas una semana, sube:
Benasque y el valle, con el Aneto al fondo; el Parque Natural Posets-Maladeta; la montaña del Turbón, con su fama de mágica; y el monasterio budista de Panillo, cerca de Graus, que es de las cosas más inesperadas de Aragón.
Pero cuenta bien los tiempos: de Arén a Benasque hay hora y media, y no es un plan de tarde.
13. Cuántos días necesitas
- Un día: Mont-rebei y punto. Da para eso.
- Un fin de semana: Mont-rebei el sábado, y el domingo dinosaurios de Arén por la mañana y Puente de Montañana o Roda por la tarde.
- Tres días: lo anterior más Graus, los embalses y una sesión en el Montsec.
- Una semana: añade la Vall de Boí, Benasque y las rutas a pie de la zona.
Un consejo que damos siempre: duerme las noches en el mismo sitio. Cambiar de alojamiento cada noche en una comarca de curvas es perder el viaje en la carretera.
14. Dónde dormir en la Ribagorza
Aquí es donde casi todas las guías te mandan a Benasque. Y Benasque está muy bien, pero está a hora y media de Mont-rebei, que suele ser la razón por la que la gente viene.
Si tu viaje pasa por el Congost, los dinosaurios y los pueblos del Noguera, el sur es la base lógica. Nosotros tenemos cuatro casas en Arén, a 25 minutos del Congost por carretera asfaltada, y cada una es para un tipo de viaje distinto:
- La Cabaña de Lilith — para dos
- Lo Mirador de Bàrbara — vistas y calma
- El Balcón de Lilith — familias y amigos
- La Morada de Creta — grupos, hasta 12 plazas