Las pasarelas de Montfalcó son unas escaleras metálicas ancladas a la pared del Congost de Mont-rebei, en el lado aragonés. Se bajan colgado sobre el vacío, con el río turquesa doscientos metros más abajo y el suelo de rejilla dejando verlo todo.
Son espectaculares. También son la parte del Congost sobre la que peor información circula, sobre todo en lo que más condiciona el día: cómo se llega.
Estamos en Arén, a 25 minutos del arranque de la pista. Esto es lo que le contamos a quien se aloja con nosotros.
Lo primero: la pista
Las pasarelas salen del despoblado de Montfalcó, en el término de Viacamp y Litera (Huesca). Para llegar en coche hay que subir desde Viacamp por unos 15 kilómetros de pista de tierra sin asfaltar.
Qué significa eso en la práctica:
- Se hace con un coche normal. No hace falta 4×4. Sí hace falta paciencia
- Cerca de una hora por sentido. Se va a 20 o 25 km/h, no más
- Con lluvia se complica. Hay tramos que se embarran y roderas que se marcan
- No hay cobertura. Lleva el mapa descargado
- Si tu coche es bajo, ve especialmente despacio en los badenes
Es un trayecto asumible una vez. Es otra cosa hacerlo cada mañana y cada noche, que es lo que implica alojarse ahí arriba.
Desde Arén se llega a Viacamp por la N-230, asfaltada de principio a fin, en unos 25 minutos. La pista es solo el último tramo.
Aparcamiento: aquí no hay que reservar
En Montfalcó hay un aparcamiento amplio, gratuito y sin reserva previa. Es la diferencia grande con La Masieta, en el lado catalán, donde el aparcamiento es privado, de pago y con plazas limitadas que hay que reservar con antelación.
Cómo es la ruta
Desde el aparcamiento el camino baja hacia el desfiladero. Primero por sendero, entre carrasca y pino, con el barranco abriéndose a la derecha. Después llegan las escaleras.
Son varios tramos de escalera metálica encajados en la pared, con pasamanos a ambos lados y peldaños de rejilla. Se bajan de uno en uno y sin prisa. En temporada alta hay que ceder el paso a quien sube, y eso ralentiza.
Abajo se cruza un puente colgante —se mueve, forma parte de la gracia— y ya se entra en el sendero excavado del Congost propiamente dicho, con el cable de sirga y los bancos asomados al vacío.
Tiempos
- Bajar las pasarelas y entrar un poco al desfiladero, ida y vuelta: unas 2 horas
- Llegar hasta bien dentro del Congost y volver: unas 3 h 30
- Cruzar hasta La Masieta: unas 3 horas solo de ida, y hay que resolver la vuelta
Lo importante: la vuelta es subiendo. Todo lo que bajes al principio lo subes al final, con más calor y más cansancio. Reserva fuerzas.
El vértigo: hablemos claro
Aquí no vale el «hombre, un poquito de respeto sí da». Las pasarelas son verticales, expuestas y con el suelo calado: se ve el vacío bajo los pies durante toda la bajada.
Si tienes vértigo de verdad, no las bajes. No pasa nada: puedes hacer el mismo desfiladero desde La Masieta, donde el sendero es horizontal, ancho y con sirga, y la sensación es completamente distinta.
Si vas con niños, lee antes Mont-rebei con niños. Resumen: las pasarelas no son el mejor plan para los pequeños.
Qué llevar
- Agua abundante. Hay una fuente en Montfalcó y ninguna más en el recorrido
- Calzado cerrado con suela agarrada. Nada de chanclas ni de suela lisa: los peldaños son metálicos
- Gorra y crema. Sombra, casi ninguna
- Mochila a la espalda, con las manos libres
- Mapa descargado, porque no hay cobertura
Cinco cosas que la gente descubre tarde
- La ruta no es circular. Se vuelve por donde se ha ido
- La pista de acceso cuenta en el horario del día. Súmale dos horas de coche entre ida y vuelta
- En verano, a partir de las once, el calor es serio. Sal temprano
- Cruzar a La Masieta hay que planificarlo antes, con taxi o con kayak reservado
- Arriba no hay tienda ni bar más allá del albergue. Lo que no lleves, no lo tienes
La alternativa por el agua
Si la pista o las escaleras no te convencen, hay otra manera de ver el desfiladero, y para muchos es la mejor: entrar en kayak desde el embalse de Canelles. Sin desnivel, sin vértigo y con las paredes vistas desde abajo.
Dónde dormir cerca de las pasarelas
La opción de arriba es el albergue de Montfalcó, al pie de la ruta, con la pista incluida cada día.
La otra es quedarte en el valle, sobre la N-230, y subir el día que toque. Nosotros estamos en Arén: 25 minutos de asfalto hasta el arranque de la pista, y una casa de verdad al volver, con cocina, con jacuzzi y con sitio donde dejar las botas.
Tenemos cuatro: La Cabaña de Lilith para dos, Lo Mirador de Bàrbara, El Balcón de Lilith para familias y La Morada de Creta para grupos de hasta once.